¿Y si no es amor… sino una dulce adicción?
Estoy frente a la ventana con mi café matutino, viendo cómo todo el mundo camina de forma automática. El tráfico no para, las personas no miran a los lados; cada quien va cargando un gran peso sobre sus hombros. Pero, en medio de todo ese caos, siempre hay alguien. Alguien que frena en seco solo para preguntarnos: “¿Cómo te fue hoy?”
A veces, ese detalle puede marcar la diferencia de muchas cosas.
¿Alguna vez han sentido que llevan un gran peso sobre su espalda, pero de pronto, al estar con alguien, esa carga se siente ligera? Como si por arte de magia lo que nos mortificaba, desapareciera. Pues de eso les quiero hablar el día de hoy: del paso uno.
No quiero tocar el tema de compromisos eternos ni de finales de película donde todo es un “y vivieron felices para siempre”. Hoy solo nos quedaremos en el nivel 1, en el “Enamoramiento”. Esa fase donde el cerebro se pone algo loquito, nos regala una sobredosis de dopamina y noradrenalina, mientras que la serotonina baja porque para que estresarnos con obsesiones que ni al caso. Ese momento donde nos deja vulnerables a caer en las garras del AMOR.
Para entrar en calorcito y apapacho, pongamos en loop a “Green Eyes” de Coldplay; porque esta canción es perfecta para ese “no lo vi venir”, mientras que la ciudad es un caos, esa persona se mantiene firme como una roca, una roca en donde puedes descansar tranquilamente.
Últimamente, personas a las que quiero mucho, las he visto en este mood, porque ya encontraron a esa persona –y no le diré persona correcta porque suena muy vacío– a la cual prefiero llamar la persona que le da sentido al presente.
Esa persona a la que le puedes decir tus sueños en voz alta sin temor a que se asuste o termine dejándote en visto.
Pero ojo, debemos estar conscientes de que el enamoramiento es como una droga, muy adictiva, es la razón por la cual sentimos “de color de rosa...” la vida, porque el siguiente paso es un poco más “agridulce” y no porque sea algo malo, solo que pasando cierto tiempo es cuando realmente el efecto que nos hace estar obsesionados baja y comenzamos a ver la realidad y es cuando –cuenta la leyenda– inicia el amor.
Coldplay nos deja un mensaje claro, elegí esta canción porque se sale del famoso cliché donde es muy evidente lo que uno siente. Pero también es muy satisfactorio poder compartir con alguien que es firme como una roca, que es un gran océano por descubrir.
Así que si ustedes ya están en ese punto donde la vida les está dando la oportunidad de vivir una nueva experiencia, de poder subir a cerros a cazar brujas –ojalá leas esto, va inspirado en ti– que en lugar de dar un par de migajas les dan el bolillo entero –amiga, lo sé lo sé, esta va por nosotros– o simplemente abrir nuevamente tu corazón a alguien que te devolvió esa esperanza... gózalo.
No se mortifiquen si aún no lo experimentan; no lo busquen, eso llega solito. A veces inicia con una charla de gustos, otras ya había un historial, pero si llega... ¿por qué no agarrarlo?
El enamoramiento es una droga, una que tal vez solo tal vez no deberíamos rechazar...
-Ellie
🎵 Canción: Green Eyes- Coldplay.
https://youtu.be/HHsHw3UTlqE?si=-uJGITXko6IvJvxI
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